Puedes estar sufriendo recesiones gingivales al hacerte estas preguntas: ¿Ves que tus dientes están más largos?, ¿Han aparecido hueco entre los dientes?

Si la respuesta a estas preguntas es afirmativa, es muy probable que tengas recesión de encías. A continuación vamos a explicar detalladamente en qué consiste y por qué sucede.

La encía es un tejido mucoso que cubre el hueso donde se sitúan los dientes. Además, rodea los dientes justo por la unión de la corona con la raíz, dejando cubiertas las raíces y descubiertas las coronas.

Cuando hay un desplazamiento de la encía hacia la corona, esto quiere decir que se inflama y “crece”. Esta alteración es la gingivitis.

Sin embargo, puede darse el proceso contrario y producirse un desplazamiento de la encía hacia la raíz, dejándola visible y haciendo un efecto de dientes más largos. A esto lo denominamos recesión gingival.

¿Por qué se producen recesiones de encía?

Las recesiones gingivales pueden darse en un diente, varios o en toda una zona de la boca.

Son más frecuentes en edades adultas, ya que, durante años han podido existir afecciones que afecten a la encía y que la retraigan gradualmente con los años.

Existen diversos factores que propician la aparición de la recesión gingival:

-Incorrecta técnica de cepillado: Realizar movimientos rápidos, horizontales y vigorosos son perjudiciales para la encía. Un cepillado diario de esta manera puede resultar traumático para la encía y desencadenar recesión en la zona más afectada.

Una correcta técnica de cepillado es la llamada Bass modificada. Consiste en realizar movimientos vibratorios sin desplazamiento con una inclinación de 45º del cepillo orientado hacia la encía y terminar haciendo un barrido de la encía al diente.

Simplemente con realizar un buen cepillado, evitamos dañar las encías y producir recesiones, que en este caso son por una acción mecánica.

-Enfermedad periodontal: La periodontitis produce pérdida de hueso y, por tanto, de encía, ya que ésta se va adaptando al hueso. Este proceso es el que deja los dientes “más largos”. La pérdida de hueso y encía hace que la raíz de los dientes quede visible. La periodontitis es un proceso irreversible que no podemos curar, pero sí controlar para que se estabilice y no siga avanzando.

-Malposición dental: En ocasiones el apiñamiento y la malposición de dientes es desfavorable para mantener la encía sana y puede producir recesiones gingivales de esa zona.

-Factores externos: El uso de palillos, morder objetos, piercings bucales… Producen roces continuos e inapropiados para la salud de la encía.

¿Cómo afecta si se tiene alguna recesión?

Como ya hemos explicado, una recesión de encía provoca la exposición de la raíz del diente.

La raíz está formada por cemento y dentina, materiales menos duros que el esmalte (lo encontramos en la corona de los dientes) que son más susceptibles a:

-Aparición de caries

-Sensibilidad a la temperatura de alimentos o al tacto

-Abrasión

-Mayor acumulación de placa bacteriana por la dificultad de limpieza.

-Movilidad de la pieza en los casos más avanzados.

Tratamiento de las recesiones

Siempre hay que examinar el estado de nuestras encías en busca de alguna alteración. Cuando encontramos signos de enrojecimiento, sangrado, inflamación o incluso inicio de recesión, hay que acudir a la consulta a que lo valore el odontólogo.

En los casos más leves, se pautan instrucciones de higiene oral para mejorar la técnica de cepillado y complementos en la higiene diaria.

En casos más graves y cuando el doctor lo considere tras una valoración, se puede realizar un injerto de tejido conectivo. Esto consiste en extraer tejido del paladar (el cual se regenera) y trasladarlo a la zona de la encía retraída.

Este tratamiento da muy buenos resultados si se consigue la colaboración del paciente manteniendo buena higiene oral y utilizando una correcta técnica de cepillado, así como evitar el consumo de alcohol y tabaco que son desfavorables para un tratamiento exitoso.

Como hemos comentado, una higiene diaria que incluya una correcta técnica de cepillado, un cepillo dental adecuado y complementos como enjuagues, cepillos interproximales, seda dental, etc. es fundamental para eliminar la placa bacteriana y reducir los efectos adversos como inflamación, recesiones, periodontitis…

Además, es muy importante realizar revisiones con el dentista periódicamente.

En la clínica dental Miguel Gilabert te atendemos y evaluamos tu caso ofreciéndote diversas soluciones para tu salud y la de tu boca.

Comparte el post: