La ferulización dental es la unión de dos o más piezas dentales que pretende dar estabilidad y evitar la movilidad de los dientes.

Existen distintas técnicas y motivos por los que realizar una ferulización dental. La técnica empleada dependerá del tipo de tratamiento que vaya a realizarse.

¿Cuándo está indicada una ferulización dental?

-Tras finalizar el tratamiento de ortodoncia. Ésta es la más conocida, puesto que al terminar con brackets, alineadores, etc. se realiza para evitar que los movimientos que se han corregido puedan recidivar, es decir, volver a moverse a su posición inicial.

Para ello, se sitúa un alambre, más comúnmente entre canino y canino de la mandíbula y/o del maxilar, en la parte interior de los dientes (lingual y palatino). Este alambre queda unido a cada uno de los seis dientes mediante composite.

El alambre se prepara previamente y se va adaptando a la forma de los dientes del paciente. Esto es conocido como: retenedor lingual. Evita que los dientes corregidos mediante ortodoncia se muevan a su posición original.

Una alternativa o complemento al retenedor fijo es una férula removible. Una férula transparente es realizada individualmente para cada paciente adaptándose perfectamente a la boca evitando que se realicen movimientos de los dientes tratados con ortodoncia. Esta férula solo es efectiva en el momento en el que se pone. Al ser removible, es imprescindible de la colaboración del paciente. Si deja de ponerse durante un tiempo, hay un riesgo de que puedan moverse los dientes. Es por ello que se recomienda su uso al menos durante todas las noches.

-Tras traumatismo dental. Cuando uno o más dientes han recibido un golpe y se ha producido una luxación, el odontólogo examina el estado de los dientes afectados y realiza radiografías para comprobar el estado de la raíz y el hueso.

Cuando el diente o dientes presentan cierta movilidad se recurre a la ferulización para evitar que puedan caerse las piezas. La ferulización estabiliza los dientes hasta que los ligamentos periodontales se recuperan y los dientes vuelven a su estado habitual.

Esta ferulización puede realizarse mediante un alambre y composite, sólo composite o fibra de vidrio.

-Dientes comprometidos periodontalmente. Como ya sabemos, la enfermedad periodontal supone la pérdida de la estabilidad de los dientes, perdiendo hueso y encía. Con el tiempo puede verse comprometida la vida de las piezas, pudiendo llegar a caerse por falta ósea.

Cuando el periodoncista considera que hay movilidad y los dientes pueden mantenerse, se realiza una ferulización.

En este caso se realizaría como en el caso de un traumatismo dental.

-Preparación para una cirugía ortognática. Cuando va a realizarse una cirugía importante de los huesos maxilares, se ferulizan todas las piezas para evitar movimientos en los dientes. Es una ferulización que se realiza durante un tiempo determinado y al finalizar el tratamiento de cirugía se retira.

¿Qué tipos de ferulización existen?

Podemos diferencias los tipos de ferulización según el tiempo y el material del que están compuestos.

-Permanente: es aquella ferulización que pretende quedarse por tiempo indefinido, como es el retenedor fijo tras el tratamiento de ortodoncia.

-Semipermanente: La ferulización se mantiene en boca durante un tiempo concreto, como es el caso de la ferulización para cirugías.

-Provisional: es aquella que se mantiene durante un periodo corto, como la ferulización tras un traumatismo.

Como ya hemos comentado, existen distintos materiales para realizar una ferulización:

-Composite: resina compuesta polimerizable del color del diente.

-Alambre y composite: Alambre adaptable y se cementa a los dientes con composite.

-Fibra de vidrio: malla trenzada con resina de vidrio fotopolimerizable.

-Coronas: se unen todas las coronas de toda la arcada entre sí.

-Tipo Maryland: Se coloca una corona en un espacio de una pieza ausente y se cementa a las piezas adyecentes.

Deben tenerse en cuenta las indicaciones que nos da el profesional sobre la higiene y limpieza de la ferulización según el caso.

En cualquier caso, para conservar el entorno de las piezas dentales con buena higiene y preservar la salud de la encía que las rodea, deben usarse cepillos interproximales que consigan eliminar la placa bacteriana que pueda acumularse alrededor de la ferulización dental y junto a la encía.

En el caso de los retenedores de ortodoncia que se colocan en la parte interna de los dientes, es una zona donde se acumula la saliva y se tiende a producir cálculo o sarro, por lo que es fundamental hacer uso de un enhebrador con hilo dental o cepillos interproximales que eliminen la placa y eviten la acumulación de sarro e inflamación de encías.

Deben seguirse las indicaciones del odontólogo en cuanto a conservación de la férula e higiene de la misma.

Recuerda que en la Clínica dental Miguel Gilabert cuidamos de la salud de tu boca para que mantengas siempre la sonrisa que más deseas.

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