¿Qué es un implante dental?, ¿Qué duración tiene?, ¿Cómo se coloca?

La pérdida de dientes por caries, enfermedad periodontal o traumatismo disminuye cada vez más por la concienciación de la población en medidas de higiene oral, tratamientos preventivos y revisiones periódicas con el dentista.

Hace años no se disponían de los recursos de hoy en día y, por tanto, era muy frecuente la pérdida dentaria. Actualmente vemos reflejados estos datos en las personas más adultas, en las que se observa que tienen más pérdida de hueso, ya que las opciones de tratamiento se limitaban en sustituir los dientes perdidos por puentes o prótesis removibles.

Como ya comentamos anteriormente, los puentes y las prótesis removibles sustituyen las coronas de los dientes y mejoran la fonética, la masticación y la estética. Sin embargo, no frenan el proceso de pérdida de estructura ósea.

Un implante dental es un elemento metálico, similar a un tornillo, que sustituye la raíz del diente natural perdido. Se coloca mediante un tratamiento quirúrgico en el hueso maxilar y/o mandibular, por debajo de la encía, y permite la colocación de una corona, puente o prótesis. Por tanto, al reemplazar la raíz y corona del diente natural, actúa como tal y se evita la pérdida de hueso maxilar.

Proceso de colocación de un implante dental

Antes de la visita de tratamiento de un implante dental, el odontólogo hará un examen del estado general de la boca y así descartar que exista alguna enfermedad o infección oral.

También precisará de una serie de pruebas radiográficas específicas.

Al confirmar que todas las condiciones son idóneas para el tratamiento, se programa una cita para la colocación del implante.

Es un procedimiento quirúrgico, por lo que se precisa anestesia local. La colocación es como si de un tornillo se tratara. Se va perforando el hueso con varios diámetros de tornillos hasta la colocación del definitivo. Posteriormente se finaliza con la suturación de la encía para cerrar la herida.

Para mitigar molestias y dolor tanto del mismo día de la intervención como de los días posteriores, el doctor puede recetar, según cada caso e historial del paciente, analgésicos, antiinflamatorios y/o antibióticos.

La osteointegración de un implante, es decir, la adaptación del implante al hueso maxilar o mandibular, suele durar entre 3 y 6 meses.

Pasado este tiempo o el que el odontólogo considere más óptimo, podrá añadirse una corona al implante, en caso de ser unitario.

Debemos recordar que también pueden soportarse prótesis fijas o removibles sobre implantes: puentes, sobredentadura…

Este proceso corresponde a un tratamiento simple de colocación de implantes, pero en ocasiones existe insuficiente hueso para soportar el implante, por lo que, en estos casos, se requiere de una técnica reconstructiva que incluya el aditamiento de hueso artificial al hueso maxilar.

Materiales

El material por el que está compuesto un implante es primordial en el éxito de éste. El más común es el titanio, aunque también los hay de zirconio.

A día de hoy, estos son los materiales más biocompatibles, es decir, los que mejor se adaptan al hueso y encía y no generan reacciones ni alteraciones que puedan desencadenar un problema tras la colocación.

Duración y mantenimiento

La duración de un implante dental en boca es aproximadamente de entre 15 y 25 años, dependiendo de dónde esté ubicado y, sobre todo, del mantenimiento y la higiene por parte del paciente.

Sin embargo, si todos estos aspectos son positivos, los implantes pueden llegar a durar toda la vida del paciente.

Como hemos comentado, una buena higiene bucodental diaria juega un papel muy importante en el mantenimiento de un implante dental.

Para ello, debe realizarse al menos 2 cepillados al día, usar hilo o cepillos interproximales alrededor del implante y realizar enjuagues bucales.

Si no limpiamos correctamente a diario la zona de la periferia del implante y dejamos que se vaya acumulando placa bacteriana, podría producirse mucositis (inflamación de la encía que rodea el implante) y/o periimplantitis (pérdida de hueso alrededor del implante).

También se debe tener especial cuidado al morder o masticar alimentos muy duros y debe tenerse en cuenta que el consumo de tabaco y alcohol pueden perjudicar la vida del implante.

Recuerda que es muy importante realizar visitas de revisión para controlar que esté todo estable y puedan realizarse los tratamientos requeridos en buenas condiciones.

En la clínica dental Miguel Gilabert estudiamos tu caso y te respondemos a todas las dudas que puedan surgirte.

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