Los traumatismos dentales, se me ha roto un diente, son muy frecuentes en esta época y muchas son las dudas de cómo actuar cuando se produce un golpe y hay afectados uno o más dientes.

En esta época de verano son muy frecuentes los traumatismos dentales, sobre todo en niños y jóvenes que acuden a piscinas y se resbalan o se dan golpes con otros niños. Tambén es común recibir golpes en deportes de contacto como boxeo, judo, karate, etc.

A continuación os vamos a comentar algunos de los traumatismos más comunes y cómo actuar en cada caso.

INFRACCIÓN DEL ESMALTE

Se produce una fractura en el esmalte que no implica rotura. No suele precisar tratamiento si no existe sensibilidad. Si hubiese, se haría un sellado de la zona fracturada.

FRACTURA DENTAL DE ESMALTE O ESMALTE Y DENTINA

Esta fractura implica la rotura del borde incisal, afectando sólo esmalte o esmalte y dentina, sin llegar al nervio. En cualquier caso, si es una rotura limpia, hay que buscar el trozo y guardarlo en un recipiente con suero fisiológico o agua y acudir lo más temprano posible a la consulta para valorar el pegado del fragmento o reconstrucción con composite.

Si no se encuentra el trozo, acudir igualmente para valorar tratamiento y realizar radiografías para descartar daños mayores.

FRACTURA CON EXPOSICIÓN PULPAR (NERVIO)

Esta supone una rotura mayor, más de un tercio de la corona del diente, dejando visible en la parte fracturada una zona enrojecida, que determinará que el nervio está expuesto.

En este caso, suele haber molestia y es preciso acudir al dentista en la mayor brevedad posible.

El odontólogo realizará radiografías para valorar la extensión y posible afectación de la raíz.

El tratamiento para este tipo de fracturas consistirá en la realización de un recubrimiento pulpar o pulpotomía o endodoncia. Cuando la vitalidad del diente y el tratamiento estén controlados, se realizará la reconstrucción de la pieza.

FRACTURA RADICULAR

La rotura es a nivel de la raíz, y puede implicar avulsión (véase a continuación) o no. Se identifica realizando radiografías intraorales.

Si existe avulsión y es pieza definitiva, se intentará la reimplantación y ferulización.

Si no hay avulsión, se realizará ferulización y se hará un seguimiento evolutivo.

AVULSIÓN DENTAL

La avulsión implica la salida del diente completo (corona y raíz) del alveolo donde se sitúa.

Puede darse en dientes temporales o definitivos.

En dientes temporales está contraindicado reimplantar la pieza, ya que puede afectar al diente definitivo.

En dientes definitivos:

Si el diente ha salido, debemos cogerlo por la parte de la corona, nunca por la raíz. Puede retirarse los restos de suciedad lavándolo unos segundos con agua, pero nunca hay que manipularlo ni secarlo con papel. Si fuera posible, deberá reimplantarse en el hueco y acudir a la clínica rápidamente.

En caso de no poder reimplantarlo, puede transportarse entre los dientes y la mejilla o en un recipiente con suero fisiológico o agua. Es vital acudir con rapidez ya que de ello depende conservar la pieza o no.

En la consulta se valorará el tratamiento realizando las pruebas que el odontólogo considere necesarias.

EXTRUSIÓN DENTAL

Una extrusión es cuando un diente sufre una luxación y el movimiento hace que salga parcialmente de su posición. El desplazamiento puede ser hacia vestibular (labio), lingual (lengua o paladar) u oclusal (extrusión vertical).

Cuando hablamos de dentición temporal, es preferible que el desplazamiento sea oclusal o lingual. Sin embargo, si es vestibular, la corona se desplaza hacia el labio pero la raíz hacia el interior, por lo que puede afectar a los dientes definitivos que se sitúan tras los temporales.

Se ha de acudir rápidamente a la clínica para su valoración. Si es favorable, en dentición permanente, el tratamiento será la recolocación de la pieza y la ferulización de ésta, es decir, se procederá a inmovilizar una vez esté recolocada en su posición original, ya que el diente puede tener cierta movilidad, y hay que mantenerlo inmóvil semanas para que se estabilicen los ligamentos periodontales que le dan soporte.

La ferulización consiste en unir la pieza afectada a las piezas contiguas mediante distintos materiales, como alambres de ortodoncia y composite.

Se irá controlando con visitas programadas la evolución de la estabilidad del diente.

INTRUSIÓN DENTAL

La intrusión es el desplazamiento de la pieza hacia el interior de su alveolo, viéndose implicados los ligamentos periodontales y la estructura ósea. En dentición temporal también puede afectar al germen del diente definitivo.

Es muy importante la evaluación del caso por el dentista, ya que puede haber varios grados de afectación. Según el grado y las condiciones, el odontólogo recomendará esperar para que la pieza reerupcione por sí sola o la extracción de la misma si el pronóstico es más severo.

En los casos más traumáticos, se aconsejará:

  • Seguir dieta blanda.

  • Higiene dental adecuada con cepillo de cerdas suaves.

  • Aplicación de antiséptico, como clorhexidina 0,12% en enjuague, gel o spray.

  • Toma de analgésico, antiinflamatorio y/o antibiótico, según recomiendación del odontólogo.

En cualquiera de los casos es muy importante actuar con rapidez. El tiempo es esencial y de éste dependerá la decisión de realizar un tratamiento u otro. Siempre se pretende realizar un tratamiento de conservación de la pieza, pero hay ocasiones en las que mantenerla supone una posible afectación mayor. El odontólogo evaluará la situación y proporcionará las mejores opciones de tratamiento en tu caso.

Comparte el post: